lunes, 9 de julio de 2007

Indignación

El viernes pasado tuve una reunión con dos socios de un conocido bufete de abogados de origen catalán con sede en Madrid. No digo ni el bufete ni el nombre de estos dos socios, baste decir que son del área inmobiliaria.
Es la tercera vez que he tenido asuntos con ese bufete. Una vez siendo ellos cliente de la empresa en la que trabajo y las dos últimas veces en contra.
El caso es que las tres veces me han parecido más una panda de timadores que de abogados.
El mayor problema es que cobran tanto por sus servicios que tienen que justificarlo de algún modo. Para hacerse una idea, en la reunión del viernes estamos negociando un tema que ronda los 95 millones de euros y sus honorarios rondarán los 300.000 €. La operación no es nada complicada, las partes se llevan bien pero.... ellos tienen que justificar su sueldo. ¿Y qué hacen? crear problemas donde no los hay, provocar tensiones innecesarias...... así que el que sale perjudicado soy yo que me hacen trabajar más de la cuenta.
De todas formas lo peor es que siempre que hablo con ellos me quedo con una sensación de que, en primer lugar no tienen ni idea de lo que hablan (y hablo de dos socios, no de dos abogados cualesquiera) y en segundo lugar que su cliente no les importa nada.
En fin, que es una pena que la gente contrate a estos caraduras por el mero hecho de que el bufete tiene un nombre conocido.
Cuando termine este asunto (sobre el 30 de julio) podré decir el nombre del bufete y las chapuzas que hace esta gente.
Uf, no les puedo ni ver.

2 comentarios:

mary shelley dijo...

No sé, pero creo que sé a qué bufete te refieres (para ser una escritora del siglo XIX estoy bastante al día).

No trabajes mucho, que si trabajas, supongo que no escribirás, y me gusta leerte.

Aunque no pega, acabo de recordar aquellos versos del "Paradise Lost" de John Milton que sirvieron como epígrafo (¿se dice epígrafo en español?) a la primera edición de mi Moderno Prometeo:
Did I request thee, Maker, from my clay
To mould me man? Did I solicit thee
From darkness to promote me?

Me encanta ese poema.

Volveré.

Silverado dijo...

No te dejes engañar. No trabajo tanto, lo que pasa es que me quejo mucho.

Nunca he leído Paradise Lost. (quiero decir que nunca lo he leído entero). La verdad es que ni siquiera lo he tenido en las manos. Lo conozco de los libros de antologías poéticas, de los libros que hablan de él y de oirlo citar, pero nunca me había interesado mucho.

Igual le doy una oportunidad este verano.

Vuelve pronto.
(y gracias)