miércoles, 12 de septiembre de 2007

Septiembre

Septiembre es un mes complicado. Es como ese conocido que siempre está cerca y que nunca terminas de llamar amigo.
Al contrario que casi todo el mundo que conozco adoro el calor. En cambio, los inviernos se me hacen cada vez más largos, el frío se convierte en una carga en la espalda y no ver el sol me debilita.
Por eso me gusta este poema de Keats. En realidad, la primera parte del poema, que es la que dejo aquí. Siempre me ha parecido que refleja perfectamente la sutil melancolía con la que transcurre septiembre.

Ode to Autumm. John Keats
Season of mists and mellow fruitfulness,
Close bosom-friend of the maturing sun;
Conspiring with him how to load and bless
With fruit the vines that round the thatch-eves run;
To bend with apples the moss'd cottage-trees,
And fill all fruit with ripeness to the core;
To swell the gourd, and plump the hazel shells
With a sweet kernel; to set budding more,
And still more, later flowers for the bees,
Until they think warm days will never cease,
For Summer has o'er-brimm'd their clammy cells.

Oda al Otoño
Estación de la bruma y de la dulce abundancia,
íntima amiga del sol que todo lo madura;
que planeas con él bendecir y cargar
con frutos las parras que rodean los aleros;
inclinar con manzanas los árboles musgosos
y hacer que las frutas hasta el corazón maduren;
hinchar las calabazas y con dulces frutos
llenar las avellanas; abrir más y más
las últimas flores para las abejas, hasta que crean
que nunca tendrán fin los días calurosos
pues colmó el verano sus pegajosas celdas.

1 comentario:

Henar dijo...

Marca etapas felices, como si fuera un Tour de invierno. La próxima, el puente del Pilar. Luego, el Tenorio. Despuès, tu cumple, el puente de Diciembre, Navidad... En enero nos vamos a Cuba ¿vale?

Un beso, rey, ya he vuelto