lunes, 20 de octubre de 2008

Otro que cae

Después de una semana repleta de quehaceres (es decir, de juicios por toda la geografía española) el fin de semana fue atípico.

El viernes por la tarde no pude ni moverme. Llegué de Málaga a las 19:00 y según abrí la puerta de casa a duras penas acerté a poner DVD y me quedé tirado en el sofá hasta que el cansancio me obligó a reptar a la cama.

El sábado por la mañana tres cuartos de lo mismo. Recobrando fuerzas. Por la tarde me esperaba la despedida de Carlos. Uno más que cae y la “Compañía del Anillo” que sigue aumentando.

Para empezar jugamos un partido de fútbol sala en el pabellón cubierto de la Autónoma. Los equipos se dividieron equitativamente (los de blanco pacá, los demás pallá). Otra cosa no, pero ganas le pusimos. El momento más…. “tenso” del partido fue en un intento de remate de Alfonso. Parece que se cree que tiene todavía 15 años y se lanzó a un remate suicida que terminó con él en el suelo abierto completamente de piernas. Creedme, ver a un hombre abierto de patas…. Uffff, escalofríos. Baste decir que el pabellón entero se quedó en silencio al contemplar tamaña postura.

Después del partidito fuimos a un irlandés que está en la calle Almagro (del cual no recuerdo el nombre) a ver el Atletico de Madrid vs Real Madrid. Bueno, eso o a tomar copa tras copa. Al salir del bar fuimos a coger un taxi cuando de repente vi a una chica que era bastante guapa.

Estaba acompañado de Fernando y de Aguirre. Más o menos la conversación transcurrió así:

- Observad, queridos amigos míos y compañeros de fatigas –dije- qué hermosa mujer se encuentra al lado de la parada de autobús.
- ¿Te refieres a la damisela de pelo castaño que va vestida con unos pantalones vaqueros que realzan su figura?- preguntó Aguirre.
- Esa misma, pardiez – admití mientras nos subimos al taxi.
- Quisiera poner de manifiesto- puntualizó Fernando- que a mí se me antoja que puede faltarle algo de personalidad.
- Calla, por Dios- interrumpí- que creo que la reconozco. Es una cantante que se llama Concepción o algo por el estilo.

En ese momento, Aguirre bajó la ventanilla del taxi y de la forma más educada llamó la atención de la muchacha y cuando se acercó dijo:

- Simpática moza, ¿te llamas Concepción?
- No, no, me llamo Conchita.
- ¿Y tocas en algún grupo?
- Bueno, no exactamente.
- Yo te he visto en un concierto de Marwan –dije yo- y ahora que te veo de cerca puedo decir sin ningún rubor que aunque no me gustan tus canciones me acabo de hacer tu fan número uno.

Mientras terminaba esa frase el taxi inició su marcha y dejamos detrás a esa jovial doncella. Al cabo de unos segundos, rompiendo el silencio en el que estábamos Fernando dijo.

- Tenía una voz aguda que no ha terminado de gustarme.

Ante eso, sin pensarlo ni un momento, tanto Aguirre como yo espetamos al unísono.

- ¡Lo que pasa es que eres maricón!


Así más o menos, como decía, transcurrió la conversación entre Conchita y los 3 energúmenos. Que conste que ella (de verdad) fue encantadora y que a pesar del estado en el que nos encontrábamos no dejó de sonreírnos ni un segundo.

No me quiero extender mucho más. El resto de la despedida fue en un restaurante Vasco en el que Carlos se vio forzado a realizar una encuesta a una mesa de mujeres. Luego copas y más copas y cómo no, karaoke a las tantas de la mañana. Pero eso ya lo contaré otro día.

6 comentarios:

Henar dijo...

¿¿¿¿¿¡y lo de los calzoncillos?????????

Silverado dijo...

Eso fue durante la cena y como he dicho... eso lo contaré otro día, jajajaja.

Henar dijo...

No veas que yuyu me ha dado despertarme esta mañana y encontrarme el rey de corazones con mi firma en la mesilla, al lado de la lamparita. El asesino de la baraja como poco!!!!

Muaks!

Henar dijo...

¿¿¿¿¿¡y lo de los calzoncillos?????????

Kika... dijo...

me dejas muerta, mi querido Silverado.

la próxima vez que vea a conchi le voy a tener que preguntar...

(qué fuerteeeeeee)

besitos
K

Silverado dijo...

El episodio de Conchita fue de lo más divertido de la noche. Pobre, jajajaja.
Seguro que se acuerda de nosotros.

Un besazo!